Foto de archivo que muestra a las hermanas 
Oblatas en adoración ante el Santísimo Sacramento

Congregación: Asociados

Asociación a la obra
del Padre Eugenio Prévost

Ilustración de Cristo sosteniendo en sus manos la santa Hostia y el Copón
Jesús, padre eterno
y soberano

Extrae de la Eucaristía la alegría de vivir ¡Amor por amor!

Historia

El padre Eugenio Prévost había previsto la colaboración de los laicos a su obra sacerdotal. Según las constituciones de la Fraternidad Sacerdotal y de las Oblatas de Betania, era posible, desde los orígenes, asociar otras personas a sus trabajos, establecer obras de oración para ofrecer a los padres ayudas espirituales y temporales que ellos necesitaran.

(Constituciones del fundador, No 5.)

En la mente del fundador, personas asociadas en diversos niveles, se juntan hoy a los miembros de las congregaciones de las Oblatas de Betania y de la Fraternidad Sacerdotal para formar la grande familia espiritual del padre Eugenio Prévost

Objetivo

Vivir el compromiso cristiano, compartiendo, según su vocación particular, la espiritualidad y la misión del Padre Eugenio Prévost.

Espiritualidad

Bajo la protección maternal de la Inmaculada Virgen María, las personas asociadas tienden a la unión y la identificación con Jesús, Padre y Hostia, por los sacramentos de la Iglesia, por la adoración eucarística, por un amor apasionado por la gloria de Jesús y la santificación de los padres y por el abandono “a la santa y adorable voluntad de Jesús” (expresión privilegiada del Padre Prévost).

Admisión

  • Tener al menos 18 años.
  • Ser católico y vivir en comunión
    con la Iglesia según la fe cristiana.
  • Cultivar la predilección por la muy Santa Eucaristía
    y desear ayudar a los sacerdotes
    de una manera o de otra.
  • Adherirse a los estatutos de la Asociación.

Compromiso

  • Ofrenda cotidiana de sí por los sacerdotes.
  • Compromiso concreto de oración y de adoración según sus posibilidades.
  • Encuentro ocasional de formación, compartir, celebración,
    en la medida de lo posible.
  • Invitación imperante de ir en ayuda de los sacerdotes.
  • Suscripción a la revista Los Amigos de Betania.

Los asociados “deben ser consientes de sus tareas hacia los sacerdotes, rodear de un amor filial aquellos que son sus pastores y sus padres, compartir sus preocupaciones, ayudarlos tanto como sea posible por medio de sus oraciones y su acción: de este modo, los padres estarán en mejor capacidad de sobrepasar las dificultades y cumplir sus tareas con éxito”

(Decreto del concilio Vaticano II
sobre el ministerio de la vida de los sacerdotes,
No 9.)





Pintura del padre Prévost en medallón
Sea apasionado por Jesús Sacerdote. Es su vocación, que ese sea su cielo. Yo los bendigo con toda mi alma.
Carta del Padre Eugenio Prévost
a uno de sus religiosos, 18 de marzo de 1946